La rehabilitación neuropsicológica tiene como objetivo mejorar las funciones cognitivas que han resultado afectadas como consecuencia del daño cerebral adquirido (dca), tales como la memoria, el lenguaje, la atención/concentración, etc.

 

 

También busca atender los posibles problemas conductuales y emocionales derivados por la lesión.

En muchas ocasiones, estos problemas de memoria, orientación, concentración, etc. son incluso más incapacitantes que las limitaciones físicas derivadas por el DCA, ya que dificultan en gran medida el correcto desarrollo de esferas o ámbitos esenciales para llevar una vida plena, satisfactoria e independiente, como son el trabajo, las relaciones personales, la educación, etc.

La rehabilitación neuropsicológica agrupa diferentes procedimientos de intervención que permiten tanto a los pacientes con DCA como a su entorno cercano reducir el impacto en el día a día de los déficits cognitivos, conductuales y emocionales del afectado.

Este proceso se basa principalmente en dos estrategias, la primera de ellas en un reaprendizaje o restauración de las habilidades anteriormente adquiridas o en el caso de que no fuera posible compensarlas progresivamente con diferentes ayudas o pautas.

Se ha demostrado que existen diferentes variables o factores que favorecen la rehabilitación neuropsicológica, por tanto, resulta fundamental controlarlos para que jueguen en nuestro favor para conseguir una mejoría más eficaz y eficiente del afectado por DCA. La intervención precoz en periodo agudo tras el daño cerebral es más eficaz al poseer nuestro cerebro una mejor capacidad de recuperación. Otro factor a tener en cuenta es que el programa de rehabilitación esté coordinado por un equipo interdisciplinar, idealmente formado por un logopeda, un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional, un psicólogo clínico y un neuropsicólogo, que en función de las alteraciones del paciente ofrecerán su asistencia. Por último, aunque también fundamental, hay que tener en cuenta que se obtienen mejores resultados si las sesiones son individuales y personalizadas para el paciente, donde el terapeuta pueda volcar todas sus energías en un sólo paciente y trabajar con objetivos y necesidades planteados por el mismo paciente y/o entorno próximo.

Además, hay otros factores que van a influir en la neurorehabilitación como la edad, el nivel educativo, la gravedad, extensión y localización de la lesión, el apoyo psicológico y social al afectado, etc.

En base a las necesidades del paciente y/o entorno cercano y a los datos recogidos en la evaluación neuropsicológica, se elabora el programa de rehabilitación planteándose en él unos objetivos concretos y lo más realistas posible, trazando un plan para alcanzarlos teniendo en cuenta tanto las capacidades cognitivas y habilidades preservadas como las deterioradas. No olvidemos que la rehabilitación está enfocada a la readaptación del paciente en su vida diaria, por lo que debemos dirigir la intervención a que el paciente adquiera o reaprenda habilidades que sean significativas para él en su ambiente.

En un programa de rehabilitación neuropsicológica se suelen contemplar los siguientes aspectos.

-Rehabilitación cognitiva.

-Modificación de conductas problemáticas.

-Apoyo psicosocial, encaminado a la readaptación profesional u ocupacional del paciente y la intervención con los familiares y gente cercana.


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